Quién firma sus informes
Le voy a contar cómo llegué a esto, porque explica por qué reviso lo que reviso.
Soy Carlos Vivanco Riquelme, administrador público. Pasé más de veinte años en el servicio del Estado evaluando proyectos, administrando presupuestos y tramitando expedientes ante organismos. Eso no se olvida, y acá sirve todos los días. Cuando hay que sacar adelante una regularización en la Dirección General de Aguas o una inscripción en el Conservador, sé por qué mesón pasa cada cosa, qué documento va a faltar y en qué punto se traba un expediente. La mayoría de las demoras no son legales: son de trámite.
El 2022 me certifiqué como Tasador de Bienes Raíces, y ahí empezó lo otro. Partí tasando casas y sitios en Chillán, con visita, medición y comparables de la zona. Con el tiempo me metí en los estudios de títulos, y uno se da cuenta de algo que al principio cuesta creer: el problema serio casi nunca está en la construcción. Está en los papeles. Una casa con una gotera se arregla; un dominio con una hipoteca no alzada o un deslinde que no calza con el plano le puede costar años de juicio. Y entre todos los papeles, el que menos se revisa es el del agua.
Cuando cambió el Código de Aguas me quedó la sospecha de que había un problema grande y silencioso. Me puse a estudiarlo en serio: recursos hídricos en la Universidad de Concepción, derecho inmobiliario en la Andrés Bello, tasación en la Adolfo Ibáñez. Después armé una base propia con los 55.742 derechos concedidos de Ñuble, Biobío, Maule y La Araucanía, cruzando expediente por expediente. Los números confirmaron la sospecha: más de la mitad no tiene su certificado al día.
Conviene que sepa una distinción que casi nadie hace, porque acá se pierden derechos. El Conservador de Bienes Raíces y el Catastro Público de Aguas son dos registros distintos, con efectos distintos. Estar en uno no lo pone en el otro. Un derecho puede estar perfectamente inscrito en el Conservador y aun así no figurar en el Catastro, o al revés. Cuando alguien le diga que su derecho "está inscrito", la pregunta correcta es: inscrito dónde.
El 2026 formalicé todo esto en una sociedad. Trabajo con planos, con QGIS y con comparables de mercado, no con corazonadas, y cuando un turno de canal hay que convertirlo a caudal para poder valorizarlo, se hace el cálculo y queda escrito en el informe. Si su caso tiene que ir a tribunales, lo llevan los abogados con los que trabajo. Yo levanto la prueba; ellos litigan.